velando sin música

Resulta que para este Segundo Domingo de Adviento no tenemos ninguna cantata que haya llegado hasta nuestros días. Es una lástima, pero así es. El caso es que sí que sabemos qué cantata fue estrenada para una fecha como la de hoy. Se trata de la cantata BWV 70a, Wachet! betet! wachet! betet! (¡Velad, orad, velad, orad!) que fue estrenada el 6 de diciembre de 1716 en Weimar, recién fallecido el capellmeister Johann Samuel Drese. La iglesia luterana de Weimar permitía la música polifónico-instrumental.

Dos velas para este segundo Domingo de Adviento

Dos velas para este segundo Domingo de Adviento

El caso es que posteriormente, en 1723, ya en Leipzig, el kantor volvió a utilizar esta música para componer otra cantata, la que en el catálogo lleva el número 70 a secas y que tiene el mismo título, arreglada para el Domingo 26 después de la Trinidad. Esta segunda cantata consta de dos partes divididas en 11 número, no así la original que contaba de 6 partes. La decisión de haberla utilizado para esta otra fecha es que las lecturas de ambos días hacen alusión a la venida de Jesús y a que en la iglesia ultra ortodoxa de Leipzig en época de Adviento estaba totalmente prohibida la música polifonico-instrumental. Siete años guardó Bach la partitura para poder volver a utilizarla.

La forma original, desaparecida tras su remodelación en forma de BWV 70, puede ser recobrada casi con total fidelidad (excepto detalles menores) ya que la cantata posterior fue en realidad una ampliación de la misma. Esto es lo que dice Alfred Durr… Pero nada es seguro. Hay que tener en cuenta que esta cantata BWV 70a fue compuesta en 1716, en Weimar, y la BWV 70 en 1723, en Leipzig. Es decir, 7 años separan una cantata de la otra. En todo caso Bach utilizo parte de esta primera cantata para componer la que luego estrenó ya en Leipzig. Desgraciadamente en el proceso se perdió el original… Oh Dios mío… ¿cuántas cantatas se perdieron de la misma manera? ¿Cuántas obras sonaron solamente el día del estreno para después perderse en el tiempo…?

Las partes de la cantata original son las siguientes:

1. Coro: Wachet! betet! betet! wachet!
2. Aria: Wenn kömmt der Tag, an dem wir ziehen
3. Aria: Laßt der Spötter Zungen schmähen
4. Aria: Hebt euer Haupt empor
5. Aria: Seligster Erquickungstag
6. Coral: Nicht nach Welt, nach Himmel nicht

La instrumentación de la misma es (según la BWV 70 ya que la de la original se ha perdido): soprano, alto, tenor, bajo, coro, trompeta, oboe, fagot, dos violines, dos violas y bajo continuo.

En cuanto al sentido de la misma… digamos que saca el lado apocalíptico del Adviento. Entre lecturas que hablan de las señales espeluznantes que precederán a la venida del Cristo (“… y habrá señales en el cielo, la luna y las estrellas y en la tierra las gentes estarán angustiadas y confundidas por el sonido del mar y las olas…”) y de la venida del Señor con nubes de poder, etc, la letra es de lo más tenebrosa y la música, en muchos momentos,es igual de tenebrosa, aunque afortunadamente otra de las partes abunda en la esperanza del nacimiento del Hijo de Dios. Este tema apocalíptico del que hablamos se puede escuchar en el coro de entrada.

… Y poco más puedo contaros de esta cantata… Os dejo, de todos modos, dos vídeos con una posible reconstrucción que, en modo alguno, son fiables. Es una sencilla reconstrucción quitando partes de la BWV 70 y nada más. Sirve para hacerse una idea. Aún y todo, disfrutad de la música y que paséis un buen domingo.

A todo esto la letra de la cantata se la debemos a Salomo Franck y a Christian Keymann en el sexto y último movimiento.

Aquí van los movimientos 1 y 2:

Y finalizamos con los cuatro siguientes números:

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2 pensamientos en “velando sin música

  1. Llevo un par de semanas sin comentar en este blog vibrante por culpa de los apretones de curro (que quede claro que tu trabajo no necesita para nada de mis humildes comentarios) y aprovechando que incluyes esta cantata 70 que a mí me gusta tanto -una de las que más, de hecho- me decido a hacerlo y a felicitarte una vez más, Bachiano, por esta iniciativa. Permíteme un par de extremos a tu acertada reflexión. Conociendo las costumbres del maestro en lo que se refiere a la reutilización de sus materiales, que no se andaba con chiquitas salvo que fuera imposible emplearlos tal cual, yo creo que la versión que nos ofreces en los dos youtubes es probable y verdaderamente muy similar a la que se oyó en Weimar en 1716. Según la literatura bachiana habitualmente aceptada, verdaderamente la 70a sólo parece excluir con respecto a la 70 definitiva los recitativos y un coral adicional al finalizar la primera parte (antes del sermón que era el eje de la liturgia de Leipzig). Lo que pasa es que los recitativos de la versión de Leipzig son impresionantes, muy particularmente los dos para bajo (BWV 70- 2 y 9, este último incrustando de propina el coral apocalíptico “Es ist gewisslich an der Zeit” entonado por la trompeta) y lo mismo cabe decir de la exuberante armonización del coral intermedio añadido “Freu dich sehr, o meine Seele”. Por ello (en mi humilde opinión), por una vez y sin que sirva de precedente –es sabida mi debilidad por las cantatas de Weimar-, la reelaboración de Leipzig gana por goleada. Volviendo a aquélla, llamo tu/vuestra atención sobre un detalle del tema apocalíptico que señalas en el coro inicial, el que materializa el anuncio de la segunda llegada de cristo, cantado por la trompeta. Siempre es igual y sin variar la tonalidad (“ba-parabapa-parabapa-parabapapa” en un arpegio perfecto, y en Do mayor, que para eso se trata de Dios), pero el complejo envoltorio armónico hace que cada vez suene distinto y a veces incluso vagamente disonante. Y lo que a mí siempre me ha llamado la atención: una sola vez y sin justificación aparente, suena cantado por el oboe, como si el dios/trompeta se hubiera disfrazado de hombre/oboe para sorprendernos a los transgresores, o como si fuera la voz de uno de los falsos profetas que el Apocalipsis anuncia (“desconfíe usted de imitaciones” parecería querer advertirnos). Vaya usted a saber que tenía en ese momento el maestro en la cabeza para endosarle a ese oboe esa sola frase. Por fortuna y para nuestra alegría.
    Perdón, Bachiano, por colonizarte los comentarios con este rollo tan largo.

    • Estimado Antonio, espero que tu trabajo te deje más tiempo de vez en cuando para, entre otras cosas, poder seguir comentando en este blog de un pequeño aprendiz que lo único que pretende es poder comentar con otras personas la maravillosa obra del cantor de Leipzig… A la vista está que es toda una fortuna la que tengo con tus propios comentarios.

      A mi la cantata BWV 70 también es una de las que más me gustan y por eso quise traer este domingo la desaparición de su hermana mayor, la de Weimar, que, si bien más corta, fue la que originó la maravillosa cantata 70. Coincido contigo totalmente en que, en esta ocasión, el maestro perfeccionó hasta un punto fabuloso la antigua cantata.

      El coro apocalíptico es bastante asombroso en su sonido, y tu descripción del mismo es una auténtica gozada.

      Me comentaste una vez que tenías pensado ponerte a la obra con un blog dedicado a Bach. La espera se hace larga!

      Un saludo y muchas gracias por tu comentario!

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