velando sin música

Resulta que para este Segundo Domingo de Adviento no tenemos ninguna cantata que haya llegado hasta nuestros días. Es una lástima, pero así es. El caso es que sí que sabemos qué cantata fue estrenada para una fecha como la de hoy. Se trata de la cantata BWV 70a, Wachet! betet! wachet! betet! (¡Velad, orad, velad, orad!) que fue estrenada el 6 de diciembre de 1716 en Weimar, recién fallecido el capellmeister Johann Samuel Drese. La iglesia luterana de Weimar permitía la música polifónico-instrumental.

Dos velas para este segundo Domingo de Adviento

Dos velas para este segundo Domingo de Adviento

El caso es que posteriormente, en 1723, ya en Leipzig, el kantor volvió a utilizar esta música para componer otra cantata, la que en el catálogo lleva el número 70 a secas y que tiene el mismo título, arreglada para el Domingo 26 después de la Trinidad. Esta segunda cantata consta de dos partes divididas en 11 número, no así la original que contaba de 6 partes. La decisión de haberla utilizado para esta otra fecha es que las lecturas de ambos días hacen alusión a la venida de Jesús y a que en la iglesia ultra ortodoxa de Leipzig en época de Adviento estaba totalmente prohibida la música polifonico-instrumental. Siete años guardó Bach la partitura para poder volver a utilizarla.

La forma original, desaparecida tras su remodelación en forma de BWV 70, puede ser recobrada casi con total fidelidad (excepto detalles menores) ya que la cantata posterior fue en realidad una ampliación de la misma. Esto es lo que dice Alfred Durr… Pero nada es seguro. Hay que tener en cuenta que esta cantata BWV 70a fue compuesta en 1716, en Weimar, y la BWV 70 en 1723, en Leipzig. Es decir, 7 años separan una cantata de la otra. En todo caso Bach utilizo parte de esta primera cantata para componer la que luego estrenó ya en Leipzig. Desgraciadamente en el proceso se perdió el original… Oh Dios mío… ¿cuántas cantatas se perdieron de la misma manera? ¿Cuántas obras sonaron solamente el día del estreno para después perderse en el tiempo…?

Las partes de la cantata original son las siguientes:

1. Coro: Wachet! betet! betet! wachet!
2. Aria: Wenn kömmt der Tag, an dem wir ziehen
3. Aria: Laßt der Spötter Zungen schmähen
4. Aria: Hebt euer Haupt empor
5. Aria: Seligster Erquickungstag
6. Coral: Nicht nach Welt, nach Himmel nicht

La instrumentación de la misma es (según la BWV 70 ya que la de la original se ha perdido): soprano, alto, tenor, bajo, coro, trompeta, oboe, fagot, dos violines, dos violas y bajo continuo.

En cuanto al sentido de la misma… digamos que saca el lado apocalíptico del Adviento. Entre lecturas que hablan de las señales espeluznantes que precederán a la venida del Cristo (“… y habrá señales en el cielo, la luna y las estrellas y en la tierra las gentes estarán angustiadas y confundidas por el sonido del mar y las olas…”) y de la venida del Señor con nubes de poder, etc, la letra es de lo más tenebrosa y la música, en muchos momentos,es igual de tenebrosa, aunque afortunadamente otra de las partes abunda en la esperanza del nacimiento del Hijo de Dios. Este tema apocalíptico del que hablamos se puede escuchar en el coro de entrada.

… Y poco más puedo contaros de esta cantata… Os dejo, de todos modos, dos vídeos con una posible reconstrucción que, en modo alguno, son fiables. Es una sencilla reconstrucción quitando partes de la BWV 70 y nada más. Sirve para hacerse una idea. Aún y todo, disfrutad de la música y que paséis un buen domingo.

A todo esto la letra de la cantata se la debemos a Salomo Franck y a Christian Keymann en el sexto y último movimiento.

Aquí van los movimientos 1 y 2:

Y finalizamos con los cuatro siguientes números:

Anuncios

los textos de las cantatas

Tal y como hemos visto en las dos anteriores entradas sobre la serie para introducción de las cantatas (compositor de cantatas y pequeño diccionario sobre términos de las cantatas) éstas tenían un texto en alemán que servía como base a toda la cantata. Normalmente la base de la cantata era el coral o corales que se desarrollaban a partir de los himnos de la Reforma luterana, bien fuesen del comienzo de la Reforma o posteriores. Estos himnos eran conocidos ampliamente por la feligresía y podían variar en algunos de ellos según la localidad o incluso la iglesia.

Texto para una música

Texto para una música

Los textos de las cantatas están basados en himnos compuestos por el propio Lutero, o en himnos del devocionario de la Reforma, o en salmos o textos de la Biblia que después recogía un poeta y adaptaba y componía para su utilización en las cantatas. A veces incluso era el propio Bach el que cogía un texto y lo llevaba a la cantata sin añadir nada. Hagamos pues un repaso de los autores de los textos de las cantatas sacras de Johann Sebastian Bach:

En 110 cantatas se desconoce el autor del texto. Se sabe en qué trabajos previos están basados, cuáles son las lecturas que originaron el texto, pero no se sabe quién fue el autor. De las 49 cantatas conservadas de todo el 2º ciclo, conocidas como cantatas corales , y que se compusieron entre el 11 de junio de 1724 y la Pascua de 1725 (es decir, diez meses) según el profesor Christoph Wolff el autor pudo ser Andreas Stubel, Konrektor de Santo Tomás y que falleció inesperadamente en enero de 1725, recién salidas del impresor las pruebas del pliego de cantatas destinadas a ser ejecutadas entre el 28 de enero (domingo de Septuagésima) y el 25 de marzo, fiesta de la Anunciación. La otra parte de estas cantatas de autor anónimo, varias de ellas bien podría haber sido Picander su autor.

Hasta en dieciséis ocasiones ( y otras tres más que probablemente) Bach utilizó textos de Salomo Franck. Este buen señor era abogado, científico y, naturalmente, poeta. Oriundo de Weimar comenzó su colaboración con Bach escribiendo el texto para una cantata secular, la BWV 208, en 1713 con motivo del cumpleaños de la señora duquesa Electora de Sajonia y a partir de 1714 empezó a colaborar en las cantatas sacras que el compositor escribió en su periodo de Weimar. Incluso en la etapa de Leipzig, el primer año, escribió el texto para alguna otra cantata. Una de las peculiaridades de los textos de Franck es su mística.

Os dejo con el delicado comienzo de la cantata Ich hatte viel Bekümmernis, BWV 21, con un oboe que, tengo toda la seguridad, os hará las delicias:

Christian Friedrich Henrici, conocido como Picander fue el autor de trece textos de las cantatas de Bach. Estudió derecho en Wittenberg y Leipzig y posiblemente ese fuera su oficio, ejerciendo la abogacía o enseñando derecho, siendo, sin embargo, su gran afición la poesía. Comenzó escribiendo versos satíricos, poemas para aniversarios, bodas y nacimientos, tal y como estaba de moda en la época y por eso fue calificado de poeta del hambre (supongo que por los banquetes donde se leían sus poemas satíricos). En el prefacio de uno de sus volúmenes indicaba que éste había sido musicalizado completamente por Bach en 1729, si bien solamente nueve de las cantatas basadas en aquel libro han llegado a nuestros días. Desde el momento en que otras obras importantes de Bach están basadas en libretos de Picander, como la Cantata del café, BWV 211 y la Pasión según san Mateo, BWV 244 se puede suponer su intervención en una gran cantidad de obras de Bach ya perdidas.

Georg Christian Lehms, bibliotecario, peta y consejero de la corte de Darmstadt, murió joven en 1717, a la edad de 33 años. En 1711 publicó un ciclo de textos de cantatas para cubrir todos los domingos y fiestas del año y estaba dividida en dos partes, los textos para los oficios matutinos y los de las celebraciones que se celebraban después del mediodía. Es de esta segunda parte de donde Bach toma los textos para sus cantatas, dos del periodo de Weimar y siete de Leipzig.

En la primavera de 1725 Bach puso música a los textos de la poetisa Christiane Mariane von Ziegler hasta en nueve ocasiones. Se desconoce la razón específica de esta colaboración que duró un mes, del 29 de abril al 27 de mayo. La poetisa pertenecía a los Romanus, influyente familia de Leipzig con cuyo círculo cultural habría entrado en contacto el músico. Von Ziegler publicó en 1729 un ciclo completo de textos para cantatas. Nunca más volvieron a colaborar.

Aquí tenéis un curioso vídeo con unos dibujos en animación realizados por Ryan Larkin en 1968 y que aquí les han puesto como banda sonora el comienzo de la cantata BWV 39, Brich dem Hungrigen dein Brot, dirigida por Herreweghe. Es una pena que se corta al final, pero creo que merecía la pena verla y, desde luego, escucharla:

Erdmann Neumeister es conocido como el reformador de la cantar de iglesia y escribió hasta cinco ciclos completos de textos para cantatas. Era pastor y un acérrimo opositor del pietismo. En cinco ocasiones, conocidas, Bach utilizó sus textos para alguna de sus cantatas. Como nota curiosa resaltar la utilización de versículos bíblicos en algunas de sus cantatas.

Pues nada, este es el señor Neumeister...

Pues nada, este es el señor Neumeister…

En tres ocasiones Johann Sebastian Bach utilizó los textos e himnos del Reformador Martin Luther. Naturalmente fueron muchas más las ocasiones en que los textos del doctor Lutero sirvieron como base de los textos de las cantatas bachianas.

El Libro del Apocalipsis, utilizado como texto en la cantata BWV 50, para la festividad de San Miguel. En torno a esta cantata hay diferentes debates que empiezan por si era una cantata o un motete y el significado de su texto. Lo más sorprendente es el significado de números simbólicos que aparecen y coinciden en la obra y que se supone unido a la Cábala.

Christoph Helm, Johann Friedrich Helbig, Philipp Nicolai, Johann Michael Heineccius, Paul Fleming, Samuel Rodigast, Johann Hermann, Wolfgang Meuslin, Jakob Schütz, Martin Behm, Johann Olearius, Joachim Neander y Johann Agricola escribieron cada uno de ellos por lo menos el texto de una cantata bachiana. Y digo por lo menos porque es probable que varios sean los autores de las cantatas que quedan por especificar la autoría de su texto.

pequeño diccionario sobre términos de las cantatas

Proseguimos con esta sencilla introducción a las cantatas de Johann Sebastian Bach que comenzamos con la entrada compositor de cantatas. A nada que empecemos a escuchar las cantatas bachianas iremos leyendo algunas palabras que sería conveniente tener claro su significado. Quien más y quien menos podemos decir qué es un aria, incluso un recitativo, y puede ser que sepamos qué es un coro, pero si vamos a términos como coral, que en un principio puede parece sencillo, es posible que tengamos más dificultades. El caso es que estos términos adquieren un significado algo más complejo en las cantatas sacras de Bach que, no lo olvidemos, formaban parte de una liturgia totalmente ortodoxa de la Iglesia luterana de Sajonia con el orden social y político que había en aquél principado a principios del siglo XVIII. Pero os aseguro que teniendo estos conceptos claros podemos disfrutar mucho más de la experiencia de escuchar una cantata de Johann Sebastian Bach. La mayoría de las definiciones han sido tomadas del libro Bach. Repertorio completo de la música vocal, de Daniel S. Vega Cernuda, en su capítulo Glosario de términos más frecuentes. En algunos de los términos he completado con otros autores.

A capella. Interpretación de música vocal sin acompañamiento musical. El nombre viene del conjunto de voces e instrumentos que acompañaba el servicio probado del Papa en la Capilla (capella) Sixtina y por lo tanto indica, de la misma manera, la técnica por la cual el compositor se plantea que dispone de una capella de voces humanas para las que escribe. En la obra de Bach se refiere a los instrumentos que doblan al bajos continuo, por un lado, y a la voz humana por otro.

Aria-duetto. El aria es una pieza de carácter profundamente melódico para una voz y que cuando va destinada a dos voces se designa aria-duetto. Esta pieza va designada generalmente, aunque no siempre, a un cantante. Podríamos decir que el aria es la que lleva la carga emocional de una obra y por lo tanto la que más posibilidad da a quien canta (y evidentemente a quien compone la música) de mostrar su talento.

Aquí tenéis un precioso ejemplo de un duetto en una cantata de Bach. Se trata del aria-duetto que abre la cantata Ich lebe, mein Herze, zu deinem Ergötzen, BWV 145:

Arioso. Es una parte, normalmente corta, algo más cantable y melódica dentro de un recitativo.

Canon. Es la forma más estricta de imitación en la música. La voz antecedente empieza la melodía que la siguiente (o consecuente) reproduce posteriormente estableciendo un diálogo entre  ambas.

Cantata coral. Denominadas así por articularse en torno a un coral de la tradición religiosa de la Reforma. En el caso de Bach designa al ciclo que dispone el compositor a partir del 11 de junio de 1724 y hasta la fecha de la Anunciación de 1725.

Cantus firmus. Melodía que sirve de base para una obra polifónica, bien de origen gregoriano o, como en el caso de Bach, tomadas del repertorio religioso tradicional de la Reforma.

Coral. Canto religioso de la Reforma luterana, esencialmente melódico y destinado al pueblo fiel constituido en coro. Consta de varias estrofas, todas cantadas con la misma melodía. En la tradición bachiana el término se utiliza referido a la conjunción del texto en alemán y melodía pertenecientes a la tradición religiosa luterana.

En esta ocasión os dejo con el tercer coral de la cantata BWV 144, Nimm, was dein ist, und gehe hin, en el que se ve claramente el tipo de melodía que cantaba toda la comunidad. En este caso Bach utilizó una melodía de Severus Gastorius de 1681:

Coro. Conjunto de personas que interpretan una pieza de música vocal de manera coordinada. Es importante no confundirlo, en la obra de Bach, con coral.

EKG. (Evangelisches Kirchengesangbuch) Cancionero oficial de cantos religiosos de la confesión luterana.

Gottesdienst o Servicio divino. En su sentido más estricto se refiere al equivalente de la misa católica.

Himno. Composición poética de libre invención y número indefinido de estrofas. Era el texto en alemán que servía de base literaria al coral.

Parodia. Sin sentido peyorativo, designa la reelaboración de una obra mediante la sustitución de un texto por otro o la versión para otros medios vocales o instrumentales.

Recitativo. Declamación de un texto de forma silábica, como podría ser la recitación salmódica, en la que quien canta se adapta al ritmo normal del habla. En la obra de Bach es la parte que relata los acontecimientos.

Ritornello. En este caso es el preludio, interludio y postludio de un aria o coro.

Tempo. Velocidad de interpretación de una obra musical.

Estos son los principales términos que irán saliendo en esta pequeña introducción de las Cantatas bachianas y en muchas de las entradas que vaya escribiendo sobre la obra de Bach. Es importante tenerlos en cuenta para no confundir significados aunque lo mejor, siempre, es acudir a la fuente, es decir, a la propia música de Bach, para comprender el significado de los mismos.

compositor de cantatas

Comienza con este post una serie introductoria sobre las cantatas sacras de Johann Sebastian Bach. La proximidad del comienzo del año litúrgico me invita a escribir un pequeño manual, sin intención de ser ni parecer presuntuoso, que facilite adentrarse en el maravilloso mundo de las cantatas bachianas. ¿Por qué  hacerlo ahora en base a un calendario religioso? Porque para entender en toda su complejidad las composiciones en forma de cantata sacra de Bach tenemos que situarlas en el contexto para el que fueron creadas y de eso trata esta serie, de comprender por qué el kantor compuso las cantatas, tal o cual cantata, para qué, por qué le puso ese texto, por qué la armonizó para esos instrumentos concretos, etc. En las cantatas nada hay porque sí; todo está porque cumple una función. Las funciones que queramos o podamos darles cada persona que las escuche en estos tiempos es decisión de cada cual. Y os aseguro que hoy en día las cantatas pueden servir para muchas ocasiones y personas, sean éstas religiosas o no. Pero aparte de todo eso os animo a adentrados, sin más, en el hermoso mundo de las cantatas bachianas.

Thomaskirche en Leipzig

Thomaskirche en Leipzig

Una cantata es, como dice la propia palabra, una composición musical cantada, para una o más voces solistas y con acompañamiento musical, generalmente en varios movimientos y en ocasiones con un coro. El hecho de ser cantada es lo que la distingue de la pieza para ser tocada o “sonada”, esto es, la sonata. Cantata por lo tanto en música es una composición vocal con acompañamiento instrumental. Fue a principios del siglo XVII, junto con la ópera y el oratorio, cuando surgieron las primeras composiciones con esta forma. El lugar donde surgió la cantata fue en la península itálica en donde se convirtió en la forma principal de música compuesta para ser cantada. Este tipo de cantata, el más antiguo, conocido como cantata da camera, era compuesto para una o dos voces solistas con bajo continuo y, a veces, un pequeño acompañamiento de otros instrumentos. Normalmente contenía diferentes secciones en formas vocales contrapuestas, como son los recitativos, que se utilizaban para narrar la escena, y las arias, que eran las que expresaban la escena. Entre los compositores italianos que escribieron este tipo de obras encontramos a Giulio Caccini, Claudio Monteverdi y Jacopo Peri. Fue a finales del siglo XVII cuando la cantata da camera se convirtió en una composición para dos o tres voces.

Las cantatas que se crearon para ritos religiosos, tanto católicos como reformistas, son las llamadas cantatas sacras. En el caso de las cantatas para la liturgia luterana tenían una función específica que era la de facilitar la participación de los feligreses en la celebración litúrgica del día, ayudando a comprender la lectura del evangelio así como el mensaje del pastor. Esas cantatas tenían una parte oral muy consistente, destinadas a ser cantadas por los feligreses. Las cantatas de Bach, por ejemplo, tenían generalmente un coro inicial en el que los sopranos iniciaban el tema musical seguido por las otras voces; éste se sucedía por medio de arias con recitativos cortos, y a veces con instrumentos solistas que tocaban la melodía preparada para la voz, que es lo que se denomina obligato. Hay que tener en cuenta que la congregación de fieles conocía los corales de antemano, ya que eran, por lo general, himnos que llevaban décadas interpretándose en las iglesias protestantes, muchos de ellos compuestos por el propio Lutero, y porque se iniciaba el servicio religioso con un preludio coral con esta música que se tocaba al órgano. De la misma manera, se editaban para las celebraciones unos pequeños cantorales con el texto de las cantatas.

Para entenderlo mejor (reconozco que la mejor explicación, más allá de mis pobres palabras, son las imágenes y la música) os dejo un vídeo. Es un vídeo del año 2012, de un acto religioso en la misma iglesia donde Bach fue cantor, en la Thomaskirche de Leipzig, es decir, la iglesia de Santo Tomás. En el video veremos como al principio sonará el órgano interpretando el preludio al coral que luego cantará toda la comunidad, en este caso, el himno por excelencia de las Iglesias protestantes, el Ein feste Burg ist unser Gott, compuesto por el propio Lutero. Tras el órgano todos los feligreses cantan el himno, el coral, al unísono, y después los niños cantores de Santo Tomás continúan (desafinando en diferentes momentos…) con la parte del coro:

Pasamos ahora a escuchar la cantata BWV 80 Ein feste Burg ist unser Gott, basada en este himno de Lutero e interpretada en esta ocasión en concierto por Charles Daniels, Dorothee Mields, Terry Wey y Harry van der Kamp como cantantes. ¡A ver en cuántas partes descubrís el himno de Lutero!

Antes de continuar en torno a estas cantatas me gustaría señalar unas ideas que el musicólogo y especialista en liturgias, Robin A. Leaver, hizo en un artículo sobre el uso de la parodia por parte de Johann Sebastian Bach:

  • La distinción entre cantatas sacras y profanas (o seculares) no la hizo el propio Bach, sino que es posterior. Es decir, Bach no componía un tipo de cantata según fuese para un uso religioso o secular. El músico componía para una ocasión especial, ya fuese una festividad religiosa dentro del calendario litúrgico, bien una festividad religiosa fuera del calendario, como por ejemplo la festividad de San Miguel o para una visita real o el cumpleaños de algún miembro de la aristocracia. Era en base a esa ocasión especial por la cual Bach componía una cantata de una forma u otra. De ahí que parte de la música de cantatas profanas fuese utilizada en cantatas sacras, que es lo que se denomina parodia (más allá del significado que esa palabra tiene hoy en día).
  • Bach veía como una unidad su propia música, algo que queda claro en el uso de las letras S.D.G., Soli Deo Gloria, escritas al final de muchas de sus partituras de las cantatas sacras, sino también en la finalización de sus cantatas seculares. Esta unidad le daba la posibilidad de permitir utilizar parte de su música profana en la música sacra, lo que le daba la oportunidad de que esa música se escuchase en más de una ocasión. Teniendo en cuenta que todas sus cantatas, tanto las sacras como las profanas, fueron compuestas para una fecha concreta, no puedo imaginarme que una de esas maravillosas músicas solo se hubiese escuchado una sola vez en el contexto de, por ejemplo, el funeral de una reina.

La cantata, en tiempos de Bach, se interpretaba antes y después del sermón. La primera parte servía como introducción al sermón del pastor y la segunda servía como reflexión a las palabras escuchadas, de ahí que Bach tenía que componer la música en base a las sagradas escrituras de la fecha, al himno que tocase ese día y en base a las palabras que iba a decir el oficiante. Una ardua tarea. Las cantatas bachianas son, por lo tanto largas como para poder interpretarlas antes y después del sermón o más cortas, con lo que se ejecutaría una en la primera parte y otra en la segunda, que podía ser una anterior del propio compositor o de otro músico diferentes, incluso de otra época más antigua. Las celebraciones luteranas duraban hasta cuatro horas, ¡ahí es nada! (Todo hay que decir yo hubiese aguantado lo que fuese con tal de tener la oportunidad de asistir a una de esas celebraciones con música en directo compuesta y dirigida por el kantor de Santo Tomás… Y me imagino que vosotras y vosotros también, ¿no es así?).

Y con esto os dejo por ahora. En una próxima entrega hablaremos sobre las diferentes partes de una cantata y sus funciones. Espero que haya servido para que os pique el gusanillo de las cantatas bachianas. ¡Yo estoy totalmente enganchado! (para sufrimiento de mi bolsillo).

P.D. Agradecería enormemente que si tenéis cualquier sugerencia, aportación o corrección a lo aquí expuesto no dudéis en hacerla. ¡Muchas gracias!

P.D.2. Permitidme otra postdata, aunque corra riesgo de meterme donde no me llaman. Para conocer la obra de Bach y más el sentido de sus cantatas sacras hay que conocer la génesis de su religión. Se puede leer la vida y obra del doctor Martin Lutero, desde luego, y también se pueden ver muchos y buenos documentales sobre el mismo tema. Hace unos años Hollywood hizo una película, que si bien tiene partes, digamos, demasiado hollywoodienses, es una buena manera de acercarse a la vida de Lutero, aunque sea muy superficialmente. Y eso sirve para comprender, algo mejor, la obra del kantor de Santo Tomás de Leipzig. Os dejo el enlace de la película Lutero protagonizada por Joseph Fiennes.

especulando con la última década de Bach

Termina hoy esta serie de entradas con las magníficas conferencias ofrecidas por el profesor y catedrático Daniel Vega Cernuda. La última conferencia de aquél año de Bach, el año 2000, dentro del ciclo organizado por la Fundación Juan March, versó sobre el componente especulativo de los últimos años de la obra de Johann Sebastian Bach.

Portada original del manuscrito de la Misa en Si menor

Portada original del manuscrito de la Misa en Si menor

El desengaño, el hastío, cansancio o simple evolución vital llevan a Bach a una situación anímica que le conduce hacia obras de enorme componente especulativo. No es algo único o demasiado llamativo ya que en el trayecto final del afán creativo de otros grandes compositores, esa exploración hasta las últimas consecuencias extremas de las virtualidad de su técnica es algo que se repite habitualmente. Es llamativo, en cambio, el que, a pesar de ser universalmente reconocida la calidad de esa faceta creativa de tan grandes compositores y ponderada su inmensa y sublime belleza, no son esas obras lo más popular de su creación. En el caso de Bach representa esa obra el fruto de una etapa final, una década prodigiosa, en la que se concentró sobre sí mismo para dejarnos su música más pura y más intensa. También la más abstracta, pero no por ello menos bella.

Pasamos pues, a la última de las conferencias impartidas por Daniel S. Vega Cernuda, que se ofreció el 3 de febrero de 2000.

Los archivos de las anteriores conferencias:

de vocación maestro

El 1 de febrero de 2000 Daniel S. Vega impartió una conferencia, la séptima de aquél ciclo “Juan Sebastián Bach año 2000”, que tenía como tema la actividad docente del genial compositor, pues, como es sabido, una de sus actividades como kantor de Santo Tomás era, precisamente, la actividad didáctica en torno a la música.

Manuscrito de una fuga parte de El clave bien temperado

Manuscrito de una fuga parte de El clave bien temperado

Bach compuso diferentes obras con una finalidad muy concreta y un objetivo claro que era el de la docencia. Con miras didácticas compuso, por ejemplo, preludios y fugas, invenciones, sonatas, El clave bien temperado o El arte de la fuga BWV 1080, auténtico tratado de composición sin texto. El músico empleó tres niveles para proyectar su magisterio. El de los hijos, para quienes compuso diversas obras, el de los alumnos, desde época de Arnstad hasta su actividad en la escuela de Santo Tomás de Leipzig y el tercero el que influyó, sirvió y sirve a muchos músicos de todas las épocas y de hoy en día.

Aquí tenéis la séptima conferencia, titulada Bach y el Ars docenti:

Y aquí los archivos con las anteriores conferencias:

kantor luterano

En estos tiempos si por algo es conocido Johann Sebastian Bach es por su labor como cantor de la iglesia de Santo Tomás de Leipzig. Los más de 25 años que estuvo al frente de la dirección musical de las principales iglesias de esta localidad nos dejaron algunas de las páginas más bellas de la música vocal que han existido jamás. Las conferencias 5ª y 6ª que ofreció el profesor Vega Cernuda versaron precisamente sobre este tema.

Santo Tomás de Leipzig a comienzos del siglo XVIII

Santo Tomás de Leipzig a comienzos del siglo XVIII

El oficio de kantor es uno de los componentes fundamentales de la organización eclesiástica y civil luterana. Entre sus funciones estaban las de dirigir el coro y la música de las celebraciones litúrgicas, enseñaba composición y órgano e incluso llegaba a desempeñar funciones eclesiásticas, incluida la predicación, si era necesario. En el Leipzig del tiempo de Bach Santo Tomás, con su escuela, y San Nicolás eran las principales iglesias y ello conllevaba el título de Director Musices de la ciudad, dependiente del Consistorio y de la autoridad eclesiástica. Ese era el cargo de Johann Sebastian Bach. De esta época, más de la mitad de la vida laboral del compositor alemán, datan la mayoría de sus cantatas conocidas, tanto originales como adaptaciones de anteriormente compuestas, las pasiones y los diferentes oratorios.

Os dejo con las conferencias dedicadas a Bach cantor luterano. Estas conferencias fueron ofrecidas el 25 de enero de 2000, la primera y el 27 de enero la segunda. Que disfrutéis:

Archivos de las anteriores conferencias:

músico de corte

Hoy llega la cuarta conferencia del ciclo que la Fundación Juan March organizó para conmemorar el 250 aniversario del fallecimiento de Johann Sebastian Bach en aquél año 2000. Esta conferencia lleva por título J. S. Bach, músico de corte.

El joven Bach... aunque hay quien dice que no es él

El joven Bach… aunque hay quien dice que no es él

La etapa que Bach estuvo en la corte del duque de Köthen, de 1717 a 1723, es la más intensa de su vida en lo que a música profana se refiere. El príncipe Leopold von Köthen era un gran aficionado a la música e incluso un excelente intérprete de viola, instrumento con el que se unía a los 16 músicos que componían su pequeña orquesta. Esta corte de confesión calvinista excluía toda música de iglesia que no fuera el canto comunitario de himnos por lo que Bach sólo se ocupaba de la música profana. De esta época datan por ejemplo los llamados Conciertos de Brandenburgo, las Suites orquestales, las Sonatas para violín, para violonchelo, flauta o viola de gamba. Y no sería esta la única relación de Bach con la música de corte pues compuso para las de Weisenfels, Sajonia o Prusia cantatas profanas, la Misa en Si menor o la Ofrenda musical. Posteriormente, ya en Leipzig, desde 1729, año en que se hizo cargo del Collegium Musicum, hasta la mitad de la década de los cuarenta, pudo volver de nuevo a esta actividad musical.

Con vosotros y vosotras la interesante cuarta conferencia que ofreció Daniel S. Vega Cernuda el 20 de enero de 2000:

Archivo de las anteriores conferencias:

el organista

Llegamos a la tercera de ese ciclo de conferencias que organizó la Fundación Juan March para celebrar el 250 aniversario de la muerte de Johann Sebastian Bach en aquél año 2000. Esta conferencia lleva por título J. S. Bach, Organista de iglesia.

Bach al órgano

Bach al órgano

A pesar de que el órgano requiere de una gran madurez técnica y musical, Bach era a los 18 años un consumado organista. A esa edad era no sólo un extraordinario organista sino que era llamado incluso para hacer informes sobre nuevos órganos. Lo cierto es que la faceta de su actividad que perdura en la historia inmediatamente posterior es su incomparable condición de intérprete y compositor para órgano. Aún en la época en que estuvo de Konzertmeister del duque de Weimar siguió vinculado a su instrumento, de una u otra manera. Al contrario de lo que sucedió hasta mediados del siglo XX hoy en día la faceta organística de Bach no es la más conocida por el gran público, quizás porque el sonido de este instrumento ha quedado relegado a la iglesia y así como en países anglosajones las salas de concierto con órgano son muy habituales por estas tierras los órganos se quedan en los templos para acompañar las canciones de misa y poco más. La verdad es que es una gozada ir descubriendo el maravilloso mundo del órgano de Bach. Esta tercera conferencia la ofreció Daniel S. Vega Cernuda el 18 de enero de 2000. Espero que la disfrutéis:

Archivo de las anteriores conferencias:

¿qué imagen tenemos de Bach?

Continuo con el ciclo de conferencias que organizó la Fundación Juan March para celebrar el 250 aniversario de la muerte de Johann Sebastian Bach en aquél año 2000. La conferencia de hoy lleva por título La imagen de J. S. Bach: interpretaciones históricas.

La mirada penetrante de Bach

La mirada penetrante de Bach

No cabe duda que cada época ha tenido su imagen de Bach. En vida del compositor la imagen que se tenía de él era la de un virtuoso organista, sobre todo, pero estoy seguro que esta imagen sería diferente según el ámbito o incluso las personas. Todo normal. Pero para la posteridad, ¿cuál es la imagen que nos ha quedado de Bach? Pues las hay para casi todos los gustos, porque esta es cambiante y quizás la imagen real sea la resultante de sumar todos esos aspectos parciales. Organista, tradicional, símbolo nacionalista, virtuoso, racionalista, principio y fin de toda la Música, matemático, geométrico, religioso, luterano, el quinto evangelista, familiar, perfeccionista… Todos esto y más es la imagen que tenemos de Johann Sebastian Bach. Os dejo con la segunda conferencia que ofreció Daniel S. Vega Cernuda el 13 de enero de 2000:

Archivo de la anterior conferencia: